Juanín, un tipo ejemplar

Juanín, un tipo ejemplar

Eran tiempos en los que uno no sabía lo que quería ser de mayor, aunque casi seguro que no periodista. Desencantado con la profesión, con los medios y, sobre todo, con los propios periodistas, conocí a Juanín cuando yo hacía prácticas veraniegas en Radio Rioja. La primera vez que caí en la cuenta de que no era uno más fue en el portal de Avenida Portugal donde estaba antes RNE, volviendo de hacer de ruedaprenseros, cuando al despedirnos para ir cada cual a su redacción me dijo algo así como que los jóvenes ya no éramos como los de sus tiempos. Recuerdo que me sentó como una patada en los mismísimos, a lo primero, pero después reconocí que llevaba bastante razón.

Mis últimas prácticas fueron con él, en el verano de 1996. Y digo con él, porque cuando llegábamos a la radio Juanín nos apadrinaba, se encargaba de nosotros, hasta nos daba una especie de clases particulares de locución. Es más, a las semanas de estar allí, me preguntó un técnico de la casa: “Jairo, ¿qué te pasa que cada vez te pareces más a Juanín cuando lees las noticias?”. Porque el guaje tenía un tono personal, no solo de ver las cosas, sino también de contarlas. Cualquiera que lo escuchara en la radio lo recordará, pero explicarlo es tirando a difícil: Era como si pensara mientras hablara, arrastrando un poco las palabras, casi dudando, pero sin atrancarse. Vamos, lo contrario a los que leen con cara de palo lo que les pongan, lo mismo de una desgracia, que de Cataluña, que del último gol de Messi o de Ronaldo.

No sé cómo, pero de la relación de pupilo descarado-profe colega, de repente pasamos a ser amigos. Con casi 20 años de diferencia, pero amigos. Bueno, más que amigos, porque he sentido siempre como si Pilar y Juanín me hubieran adoptado. No caben aquí todos los buenos momentos, pero sí citar la generosidad que siempre han ejercido, casi imposible ni pagar un café el Pato. Y digo “han ejercido” porque Juanín y Pilar eran casi como Dios, no “uno y trino”, sino que juntos eran más que una pareja, eran toda una familia…. En fin, que Juanín me reñiría si sigo por esta línea sensiblera.

Por recuperar la sonrisa, dentro de los buenos momentos con Juanín siempre citaré el día que mi madre se empeñó en que el hijo de Sol y de Felipe era de Juanín (iban él y Sol con Felipillo en el carrito, y mi madre venga a decir que era clavadito a Juanín). Bueno, todavía nos reímos cuando lo recordamos.

Otra cosa fundamental para mí en mi relación con Juanín fue el apoyo que desde el principio tuvo con el sindicato de periodistas. Un apoyo activo, desde la Comisión de Garantías, primero, desde el Comité Ejecutivo últimamente, e incluso participando en Congresos de la Federación nacional de Sindicatos de Periodistas. Recalco lo de nacional, porque muchos ya habréis oído esa filípica que soltó un día en la radio, cuando hablando del pronóstico del tiempo se metió con el “Estatal” de la Agencia Estatal de Meteorología… Genio y figura…

Pero, más allá de la relación personal, lo que siempre he admirado más de mi amigo Juanín ha sido la convicción e irreductibilidad de sus opiniones. O, dicho sin palabros: Que Juanín no envejeció como se supone que tenía que haberlo hecho, ablandándose con los años como parece que es la norma. Nada de eso, firme se mantuvo hasta el último momento, un ejemplo de honestidad y coherencia de los que se ven pocos o ninguno. Un ejemplo: Se prejubiló, pero criticando el ERE que echó a miles de experimentados profesionales de RNE mayores de 52 años para sustituirlos por recién licenciados mucho más dóciles (casi todos) y baratos. Se jubiló votando contra el ERE, digo, pero no se dedicó a pasear o cuidar una huerta, no. Se apuntó a Derecho en la UNED con la idea de poder interponer todas las denuncias que durante toda su vida se había quedado con ganas. En especial, ¿verdad Pilar?, contra todas las compañías telefónicas… Lo dicho, nada de relajarse con la edad, sino continuar con la pelea.

He citado antes su apoyo al sindicato de perioderos, pero su compromiso no se quedaba en su entorno (como el SPIR o el Centro Asturiano), sino que ampliaba su actividad a la política (aún recuerdo la discusión cuando me enteré de que ayudaba al incipiente grupo de UPyD en Logroño, luego ya vio de qué palo iban), o al medio ambiente (siendo varios años delegado en La Rioja de Greenpeace, donde, como siempre, sostuvo también una postura interna crítica).

En fin, Juanín, cabrito, que te has ido sin dar mucha guerra, en tu estilo, sin contemplaciones ni medias tintas. En dos semanas lo has hecho, como sin querer dar demasiadas molestias a tu alrededor. En fin, Juanín, que mientras empiezo a echarte de menos, dejo aquí mis sentimientos y admiración por tu irremplazable persona. ¡Hasta la vista, amigo!

Pego aquí el boletín especial de Los Puntos sobre las Íes que le regalamos cuando se prejubiló:

Boletón Juanín

Y aquí el comunicado del SPIR-FeSP tras su fallecimiento.

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Aquí Jairo:

Mu güenas.

Este es mi blog (o bitácora). Aquí es donde publico lo que me parece sobre asuntos varios, tales como:

  • Opiniones sobre temas que me preocupan
  • Crónicas de pelota a mano
  • Impresiones y fotos de los lugares que visito
  • Cosas del periodismo

Espero que su contenido te interese.

¡Salud!

jairo

Homenaje a Máximo Sicilia

Un grupo de amigos rendiremos homenaje al escritor ausejano el próximo día 16 en el Ateneo Riojano.

Máximo Sicilia Romeo (Ausejo, 1928) atesora multitud de amigos por toda La Rioja, fuera de nuestra región, e incluso fuera de España. No es extraño, pues su carácter afable y conversador le proporciona a sus casi 90 años un gran don de gentes que le hace merecedor de la amistad de muy variopintas personas, de edades además muy diversas.

Gran aficionado a la pelota, deporte que practicó de joven, su pelotari predilecto de la actualidad es Jokin Altuna, preferencia que comparte con gran parte de la afición riojana. Se le puede encontrar todavía por la cancha del frontón Adarraga en los días de grandes partidos.

Otra de sus pasiones es la literatura. Como ávido lector, acaba de terminarse los Episodios Nacionales de Galdós, y ya cuenta con un ejemplar del Decamerón para este comienzo del verano. Pero Máximo también escribe: A principios del presente siglo publicó dos obras, una novela de ficción, Humana Venganza, y un poemario, Menestra poética. Su obra poética puede leerse en este blog.

Por último, destaca como gran defensor de la República española, por lo que es asiduo a los actos en La Barranca, así como a la comida de celebración del 14 de abril.

El acto de homenaje a Máximo Sicilia tendrá lugar el viernes 16 de junio, a partir de las 19 horas, en el Ateneo Riojano. Varios amigos del homenajeado leerán textos escritos para la ocasión, se exhibirán dos vídeos y el cantautor Paco Marín interpretará dos de sus canciones.